Escribe primero, pule después
No busques la frase perfecta en el primer intento. Vuelca lo que sabes en cada sección, aunque quede tosco, y después recorta. Un pitch gana más al eliminar que al añadir.
Rellena las secciones clave de tu proyecto, ajusta los colores y descarga un pitch claro, ordenado y listo para presentar a inversores, socios o clientes.
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Una sola línea. Si no la escribes, la portada mostrará solo el nombre.
Empieza por la persona, no por la tecnología. 2 o 3 frases bastan.
Nombra la ventaja diferencial en una frase que se recuerde.
Un dato de tamaño de mercado con su fuente da mucha credibilidad.
Indica el precio cuando puedas: los inversores buscan concreción.
Los números valen más que los adjetivos.
Reconocer a la competencia suma credibilidad; ignorarla la resta.
Sé específico: cuánto, para qué y en qué plazo.
Cada imagen se optimiza en tu navegador y puedes elegir en qué sección aparece. La vista previa tiene su propio desplazamiento: usa el botón Ver de cada imagen para ir directamente hasta ella.
Elige el tipo de letra del pitch. Se aplica a los títulos y al texto, tanto en la vista previa como en el PDF y el HTML.
Sube la tipografía de tu marca (.woff2, .woff, .ttf o .otf, máx. 4 MB) y se usará en todo el documento, incluido el PDF y el HTML exportado.
Al pulsar Descargar PDF se abre el diálogo de impresión: elige «Guardar como PDF». Así el texto queda nítido y seleccionable, y el archivo pesa mucho menos que una captura de pantalla.
Tres pasos para tener algo presentable en menos de media hora.
No busques la frase perfecta en el primer intento. Vuelca lo que sabes en cada sección, aunque quede tosco, y después recorta. Un pitch gana más al eliminar que al añadir.
Usa el color principal de tu identidad y descarga el PDF. Si vas a presentarlo en persona, lleva el mismo documento en papel: la coherencia visual transmite solidez.
Exporta el JSON antes de cambiar nada importante. Así tendrás tu versión para inversores y podrás crear variantes para clientes o aliados sin perder el original.
Un inversor dedica dos minutos a la primera lectura. Estas tres cosas deciden si hay una segunda.
«La gente pierde tiempo» no dice nada. «Un restaurante dedica 6 horas semanales a llamar a proveedores» sí. Cuantifica el dolor y el resto del pitch se sostiene solo.
Cien usuarios reales valen más que un millón proyectado. Si aún no tienes métricas, muestra validación: entrevistas, cartas de intención, un piloto firmado.
Termina siempre con el Ask: cuánto necesitas, para qué lo usarás y en cuánto tiempo. Cierra con la petición, no con un resumen de lo ya dicho.
Lo esencial sobre el generador de pitch.
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